En servicios B2B, el crecimiento suele venir de nuevos clientes y más proyectos. Sin embargo, facturar más no garantiza ganar más si no se conoce el coste real de servir cada cuenta.
El punto de partida
La empresa superaba el millón de euros de facturación y crecía de forma sostenida, pero no contaba con una visión fiable de la rentabilidad por servicio y cliente. Las decisiones comerciales se tomaban con información parcial.
Qué hicimos
Diseñamos un reporting mensual, ordenamos los costes directos e indirectos y construimos un análisis de margen por servicio y cliente. La dirección empezó a revisar ventas y rentabilidad en la misma conversación.
El cambio
La empresa pudo seleccionar mejor los proyectos, corregir precios y alinear al equipo comercial con el beneficio. Profesionalizar no significó burocratizar: significó decidir con una cifra compartida y a tiempo.
